Un poquito de historia

Se dice, se comenta en los círculos de grandes historiadores que Cleopatra allá por el año 51 a.C., entre otras muchas cosas le enseñó a Julio Cesar en los talleres de Alejandría los primeros pasos de lo que hoy reconocemos como libros. Un montón de hojas que unidas por un hilo a unas tapas, son capaces de albergar absolutamente todos los conocimientos de la historia de la humanidad.

Volviendo a los egipcios, parece ser que se les ocurrió la idea de doblar las hojas de papiro y unirlas entre sí cosiéndolas de forma que formaran una especie de bloque cuadrangular fácil de manejar. Este bloque se llamará Codex o Códice. Y aunque los Códices ya eran conocidos en Mesopotamia, sólo se extendió esta técnica verdaderamente desde Egipto a todo el mundo mediterráneo a comienzos de nuestra era.

Otra de las evoluciones inevitables de la época fue el paso del papiro al pergamino. Una evolución sin duda muy necesaria ya que el papiro es un material poco resistente al paso del tiempo. Así, el libro de hojas de pergamino envuelto por tapas de piel llegaría prácticamente hasta nuestros días. Esto supuso la salvación de la cultura antigua para la posteridad. Porque sin esta evolución cientos de años de historia y cultura se hubieran perdido con el paso del tiempo.

Una de las técnicas de encuadernación que más me gusta es la Copta. Cuyo nombre, obviamente, viene de los Coptos. Me fascina pensar que prácticamente sin apenas evolución, hoy en día encuadernados como hace un par de milenios ya lo hacían en los monasterios coptos.

Los europeos utilizamos esta técnica copta hasta la invención del telar en la Edad Media. Esto nos lleva sin remedio a hablar del telar, otra de mis cosas favoritas. Y otra de las herramientas que hoy en día se siguen utilizando para coser libros. Son muchas las diferentes técnicas que se pueden realizar con un telar. Cosido francés, a la greca, con nervio sencillo, nervio doble….

La conclusión que saco de estas pinceladas de historia, es que el mundo de la encuadernación es perfecto y por eso me fascina. Porque cuando algo es perfecto no necesita de evolución, por eso hoy en día seguimos encuadernado como se hacía hace 2.000 años.

Con este post mi única intención es acercaros un poquito más a la historia del mundo Ilílica. Espero que te haya gustado tanto como a mi escribirlo.

Gracias por leerme, os espero en las redes y en el resto de mis post.

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