Ilílica, un nombre especial

Cuando decides crear tu marca en torno a tu trabajo, empiezas a darle vueltas a muchas cosas. Colores de marca, estilo del logotipo, la imagen corporativa… Y sobre todo, el nombre. 

En mi caso tenía claro que no quería que fuera nada relacionado con la encuadernación. Y sobre todo quería que fuera muy muy original.

Fueron meses de darle vueltas y vueltas, de probar con uno y con otro. Hasta que un día, algo hizo clic en mi cabeza.

Os cuento, soy la segunda de cuatro hermanas a las que quiero y adoro con locura, Paloma, Sandra (una servidora), Irene y Andrea. Cuando Irene tenía como 2 años y empezaba a decir sus primeras palabras, vivíamos en una casa que era una locura. Imaginaros, cuatro hijas y dos de ellas de menos de dos años. Mi madre de tanto en cuanto perdía los nervios y gritaba: “¡No puedo más! ¡Me ponéis histérica!”. La pequeña Irene lo escuchaba y lo repetía cual lorito pero en su propio idioma, “Me pones Ilílica”.

Desde entonces para nosotras la palabra histérica desapareció y en su lugar apareció Ilílica. Palabra mágica para nosotras que nos une e identifica como una sola. 

He aquí la gran historia de cómo un proyecto cualquiera se convirtió en MI proyecto.

¿Qué os ha parecido?

Gracias por leerme, os espero en las redes y en el resto de mis post.

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